5 Septiembre 2018

La cuarta revolución industrial, marcada por la convergencia de tecnologías digitales -nanotecnologías, neurotecnologías, robots, inteligencia artificial, biotecnología, sistemas de almacenamiento de energía, drones e impresoras 3D, entre otras- abre la posibilidad de que miles de millones de personas estén conectadas por distintos dispositivos amigables, con poder de procesamiento, capacidad de almacenamiento y acceso al conocimiento sin precedentes: tablets, teléfonos móviles, de servicio de voz para el hogar o coches, electrodomésticos o máquinas inteligentes.

Aprovechar las bondades de la tecnología en el diseño de procesos, y su implementación dentro de la empresa genera un cambio estructural que a su vez abre un abanico de posibilidades para relacionarse con los otros, transformar los modelos de negocio y las cadenas de suministro.

Miguel Estrada, profesor de Dirección de Operaciones en Ipade Business School, menciona que a partir de la conectividad y las nuevas tecnologías es posible el desarrollo de nuevas relaciones colaboradores-cliente-proveedor, generando un nuevo ecosistema en el entorno de negocio. Lo importante, señala, es ser capaz de responder la pregunta esencial: ¿Para qué se aplicará la Revolución 4.0 en mi empresa?

“La tecnología permite, entre otras cosas, controlar continuamente el rendimiento, recopilar y analizar datos de múltiples sistemas, lo que aplicado en la operación revolucionará el entorno de negocio. Esto nos lleva a nuevas relaciones colaboradores-cliente-proveedor, a nuevas convergencias, es decir, ya no es el display sino cómo utilizas la gran conectividad, la analítica y representa pasar de las relaciones cliente-proveedor de una cadena de suministro clásica a relaciones de ecosistema”, explicó Miguel Estrada.

El académico destaca el papel que juega la conectividad en la Revolución 4.0. “Estamos viviendo un cambio estructural. Automatización ya había desde hace algún tiempo atrás y sigue evolucionando. La impresión 3D ya existía y también ha seguido desarrollándose, pero no existía la tecnología de conectividad y almacenamiento de información que tenemos ahora y permite usarlas como un sistema. La convergencia de estas tecnologías, por ejemplo, el potencial al usarse de manera combinada, permitiendo nuevos modelos de operación, de servicio y de negocio” señaló.

Ante este escenario, Estrada propone 5 puntos que parten de la Dirección de Operaciones para lograr este cambio estructural y utilizar la tecnología 4.0 en la empresa en beneficio del entorno de negocios:

  • –        Conceptualización con usuarios extremos: Parte de la búsqueda de nuevos conceptos de servicio o negocio con ideas extremas, es decir innovadoras o disruptivas, fuera del especialista tradicional. Resulta que las ideas extremas son de mucho más calidad que las del especialista, dado que el especialista tiende a converger en la misma línea de ideas que ya ha propuesto con anterioridad. Es necesario buscar personas que den ideas disruptivas para poder explorar conceptos de negocio con puntos de vista nuevos que nos lleven a modelos de operación que brinden servicios o bienes diferenciados de la competencia.
  • –        Exploración: Normalmente lo que hacemos es enfocarnos al cliente típico. Lo que se recomienda es ir con el cliente que no tienes y quisieras tener. “Por ejemplo, muchos de los negocios no son para millennials porque son personas que están empezando a trabajar. La cuestión es que van a llegar y cuando lleguen, se debe estar preparado. Es necesario explorar su nuevo ecosistema, cómo será en el futuro, con la tecnología y servicios que solicitarán”.
  • –        Cocreación: Ayúdate del cliente. Tu usuario o cliente te puede enseñar a diseñar un producto o proceso distinto al que tienes y que le será más atractivo.
  • –        Cambio de relación con los competidores: Utiliza a tus rivales como aliados, por ejemplo, con la creación de un clúster colaborativo. Es decir, colaborar en lo que no compites pero desarrolla al ecosistema de negocios, competir creando valor para todos desarrollando el conocimiento o valor colectivo. “No es competencia o colaboración, es las dos cosas de manera sinérgica, es “coopetencia”.
  • –        Diseño humanizado: La pregunta no es cómo aplicar la revolución 4.0, sino para qué, y la respuesta debe estar alineada con el objetivo de crear un ecosistema en el que la conectividad es clave y los nuevos servicios se desarrollan centrados en la persona, en todas sus dimensiones.
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